# 8 frases que jamás deberías decirle a tu hij@

> Ser padres no es nada fácil y cada día aprendemos algo nuevo. Es un trabajo en continua formación y nunca serás lo suficientemente bueno como para que...

- **Autor:** mireia-navarro-vera · **Categoría:** Infantil
- **Publicado:** 2015-10-25 · **Actualizado:** 2015-11-09
- **URL:** https://elteuespai.com/frases-que-jamas-deberias-decirle-a-tu-hijo/

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Ser padres no es nada fácil y cada día aprendemos algo nuevo. Es un trabajo en continua formación y nunca serás lo suficientemente bueno como para que no te sorprendan con una novedad. A nuestros días les faltan horas, trabajo, lavadoras, extra escolares, cenas, baños…muchas veces perdemos los nervios y en esos momentos usamos frases que pueden dañar la autoestima de nuestro hijos. Otras, las usamos porque las hemos oído decir en muchas ocasiones a nuestros padres


Aquí os dejo una recopilación de las frases que más afectarán a nuestros hijos:



## 1. Nunca haces nada bien


Tu hijo acaba de tirar la sopa al suelo y eso que ya se lo habías advertido mil veces y de pronto, **lleno de rabia**, le dices: **siempre igual, nunca haces nada bien**. ¿Cómo crees que le sentará a tu hijo/a oír esa frase?
No solo le dices que no hace las cosas bien, además **no le das opción a mejorar** porque las palabras nunca o siempre no invitan al cambio ni a la mejoría.
La próxima vez que tu hijo/a rompa algo o se equivoque, **respira hondo antes de hablar** y recuerda **que la frase** que le digas **influirá en sus sentimientos,** en su **autoestima** y en su manera de** afrontar los problemas en el futuro. **



## 2. Fíjate tu hermano lo bien que lo hace


Debemos** evitar siempre las comparaciones**, no solo entre hermanos, también entre compañeros/as del colegio o cualquier otro niño/a. Cuando hacemos esto, les estamos diciendo “**nunca serás tan bueno como él**”. Otra frase que lejos de invitar al cambio, te ancla en el mal comportamiento y la desmotivación.



## 3. No llores


![las frases que nunca dirias a tus hijos o hijas](/images/blog/2015/10/frases-que-nunca-dirias-tus-hijos.webp)No queremos que nuestros hijos sufran, por eso cuando les vemos llorar por algo lo primero que nos sale es: **no llores por esa tontería, no es para tanto**. Cuando realmente lo que deberíamos decirles es: **entiendo que estés triste por lo que te ha pasado**. Con la primera frase les transmitimos: eres tonto por llorar por eso, con la segunda frase les decimos te entiendo, sé lo que sientes y estoy a tu lado.


**Las emociones negativas no deben ser evitadas**, son emociones tan importantes como las positivas y necesitan ser vividas y comprendidas. Lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es aceptarlas, ellos tienen que llorar, estar tristes y frustrarse.


**Lo que es importante para ellos debe ser importante para ti**, por muy insignificante que sea. Si tu hijo/a llora porque se ha peleado con su mejor amiga/o y aunque tú sepas que mañana volverán a ser amigos/as, no debes decirle que es una tontería, debes darle la importancia que para ellos tiene.



## 4. No tengas miedo por esa tontería


El miedo es algo que nos acompaña a lo largo de nuestra vida y es muy importante que así sea, porque gracias al miedo podemos evitar conductas de alto riesgo. Cuando **somos pequeños** los **miedos son más irreales** (el lobo, los monstruos,..) y cuando vamos **creciendo los miedos se** **vuelven más reales** (a los ladrones, a las catástrofes naturales,…).


Cuando nuestro hijo/a nos confiesa que tiene miedo a la oscuridad o al lobo, lo que no podemos hacer es decir que **no deben tener miedo**, que eso **es una tontería** o que los lobos no existen. Así no les ayudamos. Al contrario, debemos **darle la importancia** que tiene **y buscar una solución juntos.**


Podríamos decirles algo así: recuerdo que cuando yo era pequeño también tenía miedo a la oscuridad y siempre quería dejar una luz encendida. ¿Crees que si te dejo la luz del pasillo estarás más tranquilo/a? Además podemos comprar una linterna para que puedas encenderla si por la noche la necesitas.



## 5. Eres tonto o qué


Frases de este estilo, en las que **cuelgas una etiqueta negativa** a los niños/as son un verdadero **lastre para la autoestima**. Decirle a un niño/a que es feo, o es tonto o gordo o cualquier adjetivo descalificativo es como colgarles al cuello una cadena con un gran peso. Si yo soy algo significa que no voy a cambiar, es muy diferente decirle a alguien: “**eres malo”** a decirle**” te has portado mal”. **La primera frase te dice que eres así y que no hay remedio, la segunda frase solo dice que has hecho algo mal, pero también puedes hacerlo mejor.



## 6. Ya no te quiero


Tu hijo/a pequeño/a se ha enfadado mucho contigo y te dice “ya no te quiero” y tu respuesta sale fruto de tu dolor, tu frustración y tu enfado y le dices “yo tampoco”. Los sentimientos no deben estar sujetos a las emociones, son algo más duradero y estable. Sería mucho mejor decir: “**pues yo sí que te quiero aunque ahora esté muy enfadada contigo**”.


Somos los encargados de educar a nuestros hijos y dentro de esta educación también debemos enseñarles a diferenciar emoción de sentimiento. No debemos decirles que ya no les queremos cuando realmente lo que pasa es que nos hemos enfadado.



## 7. Siempre me avergüenzas


Cuando tu hijo/a espera a estar rodeado de gente **para llamar** con malas maneras **la atención,** es fácil que pierdas los nervios y uses frases como “me has avergonzado delante de tus tíos”. Este tipo de frases **no hará que deje de comportarse así**, al contrario, tendrá justo el efecto contrario. Tal vez necesita más atención y debes dársela antes de que empiece a portarse mal. Busca una solución pero no le digas que te avergüenzas de él/ella porque esa frase seguro que no es la solución.



## 8. Ojalá no hubieras nacido


Esta frase solo puede tener una finalidad y es **hacer daño**. No busca el cambio ni busca educar, es fruto de un estado de nerviosismo y frustración que hace que digas algo que probablemente no es cierto. **Nuestros hijos/as necesitan saber que les queremos a pesar de los errores que cometen.**

