# ¿Cómo despiertas a tus hijos por las mañanas?

> ¿Eres de los que gritan y corren de buena mañana porque no llegáis nunca pronto al colegio o eres de los que prefieres madrugar e ir con la calma?

- **Autor:** mireia-navarro-vera · **Categoría:** Infantil
- **Publicado:** 2016-04-17 · **Actualizado:** 2016-04-23
- **URL:** https://elteuespai.com/despiertas-tus-hijos-las-mananas/

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¿**Eres de los que gritan y corren de buena mañana** porque no llegáis nunca pronto al colegio o eres de los que prefieres madrugar e** ir con la calma**?

¿Te has planteado alguna vez qué es **lo que quieres que recuerden tus hijos** de su infancia?

Yo lo he hecho muchas veces y recuerdo que** mis mañanas cuando era pequeña eran de las estresadas**. Siempre íbamos corriendo porque llegábamos tarde, recuerdo nervios, estrés y malestar. Y aunque **tenía muy** **claro que eso no lo quería para mis hijos**, habían mañanas que se le parecían mucho. Así que **un día me** **hice un planteamiento** y me propuse cambiar esto.

Hoy quiero compartir con vosotros cómo lo hice.

**¿Quieres dejar de correr y gritar por la mañana?**

Pues ponte las pilas y sigue estos pasos:

### 1.Levántate antes

Obvio, ¿no? **Necesitas más tiempo para ir tranquilo y eso solo se consigue si madrugas un poquito más,** a veces es **suficiente con 10 minutos**, pero esos 10 minutos cambiarán tu manera de empezar el día. Yo decidí levantarme antes y preparar el desayuno, cuando lo tengo listo empiezo a levantar a todo el mundo. Adelanto trabajo y tengo un tiempo de tranquilidad matutina, de estar sola y en silencio en la cocina. Me gusta el silencio por la mañana.

### 2. Despierta a tus hijos de buen humor

**Empezar el día a gritos y con prisas no es una buena manera de empezarlo.** Es mejor hacerlo de buen humor. Para eso despierta a tus hijos con **2 minutos de margen** para **que sea un momento agradable,** puedes meterte un día en su cama y hacerle cosquillas, otro día puedes cantarle una canción divertida, otro acariciarle la carita,…**No permitas que el malhumor entre en tu casa de buena mañana.** Yo recuerdo que una vez le dije que yo era el probador de camas y que había probado todas las camas de la casa y la suya era la mejor, así que había decidido echarlo para acostarme yo. Le hizo muchísima gracia y a veces me lo recuerda.

### 3. Marca tú el tiempo

**Los niños no tienen noción de tiempo**, pueden saber que un minuto tiene 60 segundos e incluso manejarse con el reloj a la perfección y aun así no tener claro que **5 minutos pasan volando** y que si se entretiene jugando llegará tarde. Si nos pasa a los adultos que cuando estamos entretenidos se nos pasa el tiempo sin darnos cuenta, ¿cómo no les va a pasar a los niños?

Por lo tanto, por la mañana,** debes marcar muy bien los tiempos**, ahora toca los dientes, ahora toca vestirse **e ir mirando que no se entretiene y se le va el santo al cielo.**

### 4. Recuerda que la responsabilidad es tuya

Si llegáis tarde es porque no has hecho las cosas bien. **Ellos no pueden ser responsables de eso**, no podemos cargar sobre sus pequeñas espalditas **el peso de organizar bien una mañana para llegar a tiempo**. Su responsabilidad es jugar, aprender, ser curiosos y fantasear. Si alguna vez me vienen unos padres y me dicen: mi hija de 8 años se pone el despertador, se levanta, desayuna y se viste sin que nadie le tenga que decir nada y me espera puntual en la puerta con la mochila puesta, les diré sin dudarlo que algo está pasando, una niña tan súper responsable no toca a los 8 años.

Con esto **no quiero decir que no tengan responsabilidades, al contrario, deben tener las que les toca**. Pero no la de calcular el tiempo para llegar a la hora.

### 5. Las órdenes no las oyen, tienen sordera selectiva

Los niños tienen un atributo especial y es la **sordera específica para no escuchar lo que no les interesa** y yo no digo que sea malo, seguro que es buenísimo, así no pierden el tiempo con tonterías como lavarse los dientes o ponerse el pijama.

**Cuando yo doy una orden, debo hacerla cumplir**. A veces, por no decir siempre, nuestros hijos no nos hacen caso a la primera, ni a la segunda, ni si quiera a la tercera. **La mayoría de las veces ni siquiera nos han escuchado** porque oír si que oyen pero escuchar es distinto. Así que cuando yo les digo que se laven los dientes desde la otra punta de la casa y pretendo que me oigan y que lo hagan ipso facto, es que me debo haber vuelto loca porque eso no lo hacen nunca.

#### ¿Qué debo hacer entonces?

**Dar las órdenes desde bien cerquita**, **asegurándonos** que nos **prestan su atención**, **avisar** hasta **3** **veces** y si no hacen caso ir pausadamente sin alterarme, **cogerlo de la mano y llevarlo a hacer lo que les había** **dicho**. Pero sin enfadarme, simplemente **haciendo cumplir la orden.** Porque muchas veces, cuando no conseguimos que nos hagan caso, lo que suele ocurrir es que la orden que dimos se pierde en el olvido y no se hace y eso nos resta autoridad cada día.

### CONCLUSIONES

**Estos fueron los pasos que seguí** y aunque no siempre lo consigo, **cada día lo intento y me bastaría con saber que cuando sean mayores** y recuerden su infancia, **piensen en el probador de camas y el** **desayuno en la mesa** y borren esas pocas, pero malas mañanas en las que hemos tenido que salir corriendo de casa.

Y **si alguna vez te pasa y tienes que correr**, **inventa una carrera**, a ver quién llega antes al cole. Que **el** **recuerdo** que les quede **sea el de un juego** y no el del estrés del tiempo.

